lunes, 3 de diciembre de 2012

Poesías sobre el arte del trabajo con la greda


GREDA ESQUIVA
Con manos inseguras y torpes
acaricié la suave sustancia
de tu cuerpo lleno de misterios,
 y tu piel fresca y palpitante
irradiando su perfume por el aire.

Eres la sabia viva de los cerros
que por barrancos se desliza
igual que el  hilo azul del agua,
rojo como sangre va danzando
por los senderos interminables.

Palmo a palmo te he recorrido
como  te recorrió el indio manso,
que como hembra te acarició
dulce y suave, para penetrar
hasta la profundidad de tu alma.

Con él  hablaste con exaltación
De las formas y la armonía.
Eras en sus manos encendida llama
Y ardiendo en éxtasis te moldeaba,
en lamas delicada alfarería.
Fuiste el cántaro de sus alegrías
donde escanciaba el embriagador zumo.
Eras el cuenco de su comida
la olla de sus cocimientos
y el frágil vaso de bebida.

Yo quise como mis ancestros
tocarte….sentir tu suavidad,
transformarte  y darte vida,
pero te niegas a revelarme tu secretos
porque tú eres celosa y esquiva.

Arcilla, te he amasado con delirio
queriendo animarte para mi,
Porque siento que eres barro
que con amor el Padre me forjó.
Más olvido que el barro es siempre barro,
Y la vida, la vida…sólo la da Dios.
 GRIMALDINA ARAYA ASTUDILLO
(Poetisa y ceramista, integrante de nuestro taller).



LENGUAJE DEL INDÍGENA
Greda roja y olorosa
eres rubor de los cerros
como una hoguera que arde
en un crepúsculo eterno.
Este rubí perfumando
es un regalo del cielo
como en redoma guardado
en lo profundo del suelo
es  el dolor estremecido
del orgullo avasallado
de los diaguitas vencidos
es su cuerpo el sangra
en esta tierra rojiza
es el dolor de su alma
que como agua se desliza.
Y sus arterias bermejas
en los cerros pueden verse
como extendidos tapices,
cuajados de sol y viento
ellos le dan los matices
a  este légamo sangriento.
El cerro le dio la greda
al  aborigen artista
que de todos los Andes
fue el más fino ceramista.
El grito de mis raíces
me hizo ser alfarera
y descifrar el lenguaje.
Que guarda la greda morena.
por las noches me desvelo
domando al mágico barro
mis manos van descubriendo
cuencos, indios y cacharros.
La alfarería es un libro
que el tiempo guarda con celo
aquí está escrito el pasado,
el  linaje y las costumbres
que tuvieron los abuelos.

GRIMALDINA ARAYA ASTUDILLO
 (Poetisa y Ceramista, integrante de nuestro taller).